Mensaje radial del P. Wilson Ferney Cuervo, párroco de Jatibonico en la Diócesis de Ciego de Ávila. Comentario del evangelio del Domingo XVIII Tiempo Ordinario, 31 de julio de 2022

La Liturgia de la Palabra es un alimento necesario para el creyente, en ella encontramos una fuente inagotable de vida y un modo de conocer la profundidad del proyecto de Jesús, ella viene a nuestro encuentro para hacernos ver la existencia de otra manera y poder enfrentar cada acontecimiento y desafío como parte de la vida. La Liturgia de este domingo décimo octavo del tiempo ordinario tiene una invitación clara a descubrir cómo el ser humano fue creado para hacer prósperas las obras de las manos, que cada esfuerzo que se hace tiene una garantía y una función: encontrar sentido a la vida, el mundo actual nos ha generado una mentalidad un poco superficial, pensando que todo esfuerzo es solo para sobrevivir, acaparar o ambicionar sin medida, para el creyente, todo trabajo, todo esfuerzo es para la realización humana y la integridad de su dignidad, no somos esclavos del trabajo o del estrés laboral, somos creados para contribuir con la obra creadora y cómo Dios nos ha dado una función, una responsabilidad, un trabajo para hacer de este mundo un lugar habitable. Es allí donde al calcular nuestros años, nos damos cuenta que cada ser humano tiene grandes destrezas para poder transformar los entornos.

Cuando el creyente sabe que su vida le pertenece a Dios, todo se empieza a realizar con un sentido diferente, quien arrogantemente se atribuye el éxito de sus labores solo a su fuerza se hace despreciable. Pero quien sabe que su vida le pertenece a Dios y aún más, se ha encontrado con la fuente inagotable de la persona de Jesús, sabemos que nos alejamos de todo aquello que nos ha degradado y destruido como seres humanos y empezamos a trabajar con empeño por lo que Jesús quería: un ser humano reconstruido, capaz de transformar su entorno, esa es la fuerza espiritual de quien trabaja por la obra de Jesús, encontrar en cada acción, en cada contacto, en cada esfuerzo una oportunidad para manifestar la grandeza de Dios.

En el evangelio leemos con claridad cómo los seres humanos siempre hemos tenido dificultades para relacionarnos de una manera más humana y transparente, se presentan dos hermanos con problemas de repartición de herencia, factor que ha llevado a que muchas familias se dividan o entren en discordia, Jesús siempre aprovecha toda dificultad de vida para dar enseñanzas fundamentales, poniendo como ejemplo el hombre que ambicionando solo acumular se olvidó de lo realmente fundamental, cuidar de su propia vida y de quienes los rodean, sin darse cuenta que esa misma noche de sus cálculos le iban a reclamar la vida, hoy sabemos cómo la riqueza de las naciones están siendo mal administradas y cómo ha generado un abismo mortal entre quienes poseen algo y nada poseen, es allí donde cada ser humano debe aprender a encontrar la verdadera riqueza que no está en acumular desesperada e injustamente, sino en trabajar con empeño por realizar cada acto de la vida con un sentido profundo de vida.

Señor, permite que nuestro pueblo cubano, después de habernos quitado muchas posibilidades de superación laboral por la arrogancia de unos pocos querer acumular sus propias riquezas, encontremos la verdadera riqueza en ti.

Que tu bendición sea nuestra principal riqueza, la del Padre, el Hijo y Espíritu Santo. Amén.

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